¿SON POSIBLES OTRAS PROPUESTAS PEDAGÓGICAS EN EL ARTE?

Gustavo Novillo-Mora

Facultad de Artes de la Universidad de Cuenca (Ecuador)


Resumen:
La educación en la actualidad enfrenta el gran desafío de responder innovadoramente a la demanda creciente de la sociedad globalizada, y exige a sus actores (directivos, docentes, padres y sobre todo estudiantes) la aplicación de nuevas tendencias pedagógicas para lograr la construcción de una enseñanza-aprendizaje significativa. Debe ser considerado también el avance del mundo tecnológico actual, que fusiona a las expresiones artísticas con la experiencia de seres libres que piensan y actúan, pero sobre todo critican y argumentan.

Palabras clave: Arte, pedagogía, conocimiento, tradición, modernidad.

Abstract:
Currently, education faces big challenges in order to give a response to a globalized society and requires from their actors (principals, professors, teachers, parents and mainly students) the implementation of new educational trends to achieve the construction of a significant teaching-learning. It must be considered also the advance or current technological world that fuse together artistic expressions with experiences of free beings that thinks and acts, but overall critiques and argues.

Keywords: Art, education, knowledge, tradition and modernity.

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“Se estima a un gran pintor o a un gran escultor, pero, ¿qué es su arte al lado de aquel
que trabaja no sobre el mármol o la tela, sinosobre los espíritus?”

San Juan Crisóstomo

“El maestro ha de hacerse primero amarque temer, porque de ello depende sumoderación”

 Eugenio Espejo


Para quienes transitamos por el camino de la educación está claro que exige grandes cambios, no sólo desde el plano académico, curricular; sino desde las propias aulas y talleres de clase, en donde se plasman ideas y experiencias particulares. Se precisa cambios que permitan a nuestros educandos no sólo desenvolverse de manera significativa dentro de su contexto y en cualquier otro, sino que provean también al docente de medios a través de los cuales impartir su disciplina.

En la actualidad, en Ecuador las propuestas educativas se enfrentan al gran desafío de responder innovadoramente a la demanda de la sociedad. Es hasta la década de los 60, que no se cuestionan ni métodos ni contenidos, y aún menos los propósitos de las concepciones tradicionales de la enseñanza. A partir de estos años se empiezan a difundir teorías pedagógicas innovadoras y vanguardistas en Latinoamérica que van a la par de los movimientos políticos y sociales. A ello se suman los nuevos medios de comunicación: la televisión en cable, la radio satelital, Internet.... Avances tecnológicos que forman parte de una educación globalizada y que exigen una urgente reflexión sobre los distintos actores implicados en el sistema educativo (directivos y funcionarios, maestros, estudiantes y padres de familia), sobre cuál es su verdadero y efectivo rol en este ámbito. Por otra parte, emergen interrogantes que subyacen en todo proceso educativo:

• ¿Qué enseñar? Contenidos. ¿Qué deben aprender los estudiantes primero y qué después? Los programas curriculares deben tener una secuencia que sustente aprendizajes posteriores.

• ¿Cómo educar? El método pedagógico que se va a emplear debe ser bien elegido para que las actividades que se realicen sean las que conduzcan hacia los objetivos propuestos. Es donde el maestro aplica toda su experiencia y creatividad.

• ¿Para qué enseñar? ¿Cuáles son los propósitos y metas que se desean alcanzar de
manera particular; de acuerdo con la misión, visión y objetivos institucionales y con
la propia disciplina impartida?

• ¿Con qué recursos? Nos referimos a los materiales que deben ser los apropiados para optimizarse (textos, fichas, guías, instrumentos, herramientas, materiales de experimentación, audiovisuales, TICS, etc.)

• ¿Con qué criterios evaluamos? Un modelo pedagógico se caracteriza por la clase de
evaluación que se utilice en este proceso, pudiendo ser cualitativa o cuantitativa. Es importante saber esta cuestión al inicio del proceso formativo para diagnosticar, y es útil para establecer parámetros para la promoción del curso.

Sin embargo, este proyecto educativo no se comprendería en toda su dimensión si no se lo relacionara en un contexto social específico y se lo asociara con las diferentes teorías que sobre el aprendizaje han surgido a partir del desarrollo humano. Tal es así que el pedagogo, a pesar de la magnitud de limitaciones y condicionamientos que posee dentro del ejercicio de su labor, no puede abstraerse de su contexto social y debe tener presente al conjunto de creencias que tienen los seres humanos al momento de aprender. En consecuencia, surgen los interrogantes: ¿Qué significaaprender? ¿Memorizar, comprender o aprender a hacer? ¿En qué consiste la enseñanza? ¿En transmitir información y permitir el desenvolvimiento espontáneo de las capacidades del niño o en impulsarsu desarrollo mediante la manipulaciónde los objetos de la cultura? ¿Cómo se supone que aprende el ser humano? ¿Cómo evoluciona la capacidad de los seres humanos para aprender? ¿Quépapel se supone que cumplen cada uno de los actoresy de los contextos dentro del proceso enseñanzaaprendizaje?

Existen, hoy por hoy, múltiples modelos pedagógicos que sirven como referentes para la práctica y la reflexión pedagógica. La Escuela Tradicional, por ejemplo, se desarrolló en un contexto de transición entre la sociedad feudal en descomposición, concentrada en las zonas rurales y la sociedad burguesa, congregada en las ciudades alrededor de actividades industriales y comerciales, propias del inicial sistema capitalista. La escuela constituía el arma cultural por excelencia de las élites. Joseph Lancaster, en siglo XVIII, promovía junto con algunos colegas como Andrew Bell, la creación de escuelas masivas para la educación de los hijos de la clase obrera. Es notoria la afinidad de instituciones de control modernas como la cárcel, la fábrica, el ejército y la escuela, donde se regulan de manera estricta los horarios, el control del cuerpo en el aula, y una actitud sumida, donde los estudiantes permanecen sentados en el pupitre, dispuestos en columnas y filas que facilita vigilarlos. Herencia del sistema lancasteriano es el riguroso silencio, salir al baño en horarios preestablecidos, el uso de la violencia, como recurso de coacción colectiva… Este sistema de educación masiva, gratuita y popular tuvo vigencia por casi dos siglos, por lo que ha dejado una huella profunda en la educación actual.

En la Escuela Tradicional era el maestro el que depositaba en la mente de los alumnos los conocimientos requeridos por la sociedad. La educación tenía como fin la formación de púberes de acuerdo al esquema de comportamiento correspondiente al adulto. Se utiliza con frecuencia para definir este sistema pedagógico el símil del tallado de la piedra bruta a base de golpes de cincel. La metáfora ayuda a comprender el enfoque de la Escuela Tradicional, sobre todo en lo referente a los indispensables golpes. Así pues, la concepción de aprendizaje se establece a través del método de la memorización mecánica escolástica, con la repetición fiel de contenidos y la imitación en base a estímulos y respuestas, premios y castigos. Es unilateral, el profesor tiene la razón y la letra con sangre entra.  Su papel es ser el modificador de conductas, empleando para ello libros de texto y recursos auxiliares como medallas, calificaciones o elementos de castigo (orejas de burro, ladrillos para cargar…) fomentando la desvalorarización del estudiante ante los compañeros, los otros profesores y los padres de familia. Hubieron de pasar siglos para llegar a una comprensión más profunda del comportamiento humano, de forma que se diera el momento preciso para el surgimiento de teorías pedagógicas más acordes con la naturaleza del niño.

Así, el sistema de premios y castigos se configuró de manera más adecuada con el surgimiento de la Escuela Nueva, y posteriormente otras pedagogías de vanguardia, el como el Activismo, el Constructivismo o el Enfoque Socio Crítico, el Conductivismo y otras pedagogías educativas, ya en la década de 1970. Cada una realiza sus correspondientes contribuciones partiendo de la crítica a la Escuela Tradicional, preocupándose por el desarrollo integral del individuo en su contexto social.

La Escuela Nueva, Escuela Activa, Nueva Educación o Educación Nueva, nace en el siglo XIX cuestionando el rol del profesor, la falta de interactividad, el formalismo, la jerarquía autoritarista y casi militar de la Escuela, la memorización y la pasividad del estudiante. A este movimiento se vinculan intelectuales de todas las reamas del conocimiento, pudiendo verse como precursor a Rousseau y como principal desarrollador a John Dewey. En líneas generales, el principal postulado de la Escuela Nueva es que la actividad educativa ha de responder a los principios y necesidades del estudiante, que aprende con libertad, todo lo cual le permite observar, trabajar y argumentar, pero sobre todo experimentar con los objetos de manera espontánea, independiente y directa. El acto de hacer constituye un ensayo de actividades comparables con las que habrán de desarrollar en el futuro. Es una pedagogía que relaciona al educando con el medio y la naturaleza. En efecto, como hemos dicho, esta teoría tiene su origen en el pensamiento de Rousseau, quien estimaba que el niño era un ente radicalmente diferente al adulto, poseedor de una naturaleza particular cuyo desarrollo ha de respetarse. Así, desde Rousseau se empieza a considerar que el estudiante es el eje sobre el cual gira toda la enseñanza. El maestro se convierte en guía o tutor, un facilitador de espacios y procurador de recursos naturales para que el estudiante aprenda por su propia iniciativa, descubriendo la esencia de cada aprendizaje. Por otro lado, otro de los principios fundamentales de la Escuela Nueva es la afectividad, la calidez que se debe tener presente en el momento que se imparte la enseñanza, y que en el fondo garantiza que el estudiante se sienta valorado y motivado. Así, el profesor es habitualmente flexible, permitiendo el trabajo individual y cooperativo. En cuanto a sus recursos, son concretos: excursiones, experimentos, estudio de campo, en laboratorios, talleres, dentro y fuera del salón de clase, visitas académicas o de recreación, para observar, buscar información, analizar, clasificar, argumentar, criticar. Siempre de manera vivencial, directa y real.

La Escuela Constructivista, por otra parte, alentada especialmente por Vygotsky, crea nuevos esquemas mentales. Para empezar, el alumno es el que constituye su propio saber a partir de un aprendizaje social, entre pares. También cambia drásticamente en cuanto al papel del docente, quién debe ir de lo viejo hacia lo nuevo, hacer un cambio radical de perspectiva.

Esta teoría pedagógica es, en esencia, un proceso interno. Su enfoque es la representación mental, como sustentarán Jean Piaget y otros autores constructivistas como Ausubel, Bruner o Gagné.  Atención, percepción, memoria, inteligencia, lenguaje, pensamiento, se construyen desde la propia experiencia, por descubrimiento, para que sea el aprendizaje significativo y duradero, dentro de un mundo real con desempeños auténticos, considerando además los conocimientos previos que posee, para relacionarlos con su aprendizaje. En definitiva, se aprende haciendo.

Finalmente, el enfoque Socio- Critico procura romper el carácter ajeno de la evaluación, pero no la limita a que cada individuo se autoevalúe, sino que favorece a la autorreflexión, la coevaluación y la reflexión entre pares (hetero-evaluación). Son nuevamente Ausubel, Vygotsky y Bruner, sus máximos representantes, quienes sustentan que el maestro es el mediador de todos los aprendizajes y el estudiante se convierte en el co-mediador de
aprendizajes de sus compañeros, en cualquiera de los tres aspectos: cognitivo, procedimental o actitudinal (valores), de acuerdo con su contexto. El docente, por su parte, proporciona el camino, el andamiaje y la retroalimentación. Favorece la reflexión y la meta-cognición, y proporciona como recursos materiales bibliográficos.

En conclusión, adoptar a estas concepciones pedagógicas exige cambios profundos en la actividad docente, así como también grandes cambios en las políticas curriculares vigentes. La práctica artística es infinita, tanto por su temática como por su versatilidad en el empleo de materiales, por lo que es fundamental buscar nuevas formas de transmisión para la enseñanza académica de las mismas. Se puede manifestar que existe una interrelación entre ellas, se da una interdisciplinaridad, una fusión de varias expresiones artísticas. Por citar ejemplos, en el quehacer plástico se emplean dibujos y pinturas digitales, obras de performance, hipertextos en donde intervienen no solo el cuerpo, el audio, la palabra, el gesto, sino también la acción con materiales tangibles (sangre, alimentos, fuego…) con aplicación de nuevos y asombrosos aparatos tecnológicos (tablets, Ipad, celulares de última generación, equipos audiovisuales), pero sobre todo la creatividad, el ingenio de los estudiantes, que son motivados y orientados por el docente para aprender a partir de su propia experiencia.

La práctica artística posibilita, de manera armónica, la inmersión de diferentes lenguajes.
El lúdico, por ejemplo, donde el juego ha de ser una actividad libre, espontanea, atractiva, sobre todo a nivel amateur, con el respeto de normas preestablecidas. En este sentido, el ejercicio físico es un enlace efectivo que se yuxtapone con las diversas interpretaciones del arte, motivando al artista desde diferentes perspectivas, incitándole a plasmar su creatividad mediante la pintura, la fotografía, el video, el performance, ese instante preciso de la vivencia deportiva, de la emoción íntima, de la adrenalina colectiva.

Considerando que hoy en día el arte contemporáneo, la expresión plástica recurre a diversos lenguajes que dan la posibilidad de introducirse de manera en el al comportamiento psicológico y físico de los actuantes, así como en el público que respalda la experiencia artística de manera vivencial (sentimientos, recuerdos, miedos, fortalezas, experiencias), todo lo cual converge en la obra y en su aprendizaje.

Por eso, la adquisición de experiencia en logística, el involucramiento y disposición de quienes participan de manera desinteresada y efectiva, el personal de apoyo y las instituciones que creen en la obra innovadora, hacen posible de manera efectiva la práctica de nuevas tendencias pedagógicas, cuyo campo de acción es infinito.

BIBLIOGRAFÍA

CARRIAZO, M.: Modelos pedagógicos. Teorías. Ecuador, Grupo Santillana, 2011.

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MARTÍNEZ BURGOS, M.; AYALA LÓPEZ, M: Diccionario. Madrid, Compañía Bibliográfica, 1996.

NOVILLO MORA, G.: La yuxtaposición del arte y el deporte como principio válido para la producción artística contemporánea. Tesis inédita de maestría, Ecuador, Universidad de Cuenca, 2010.

ZAMORA (Ed): Diccionario de Biografías. Ed. Zamora, 2003.

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