ACTUALIDAD DE LAS E-REVISTAS DE INVESTIGACIÓN EN EL ÁMBITO LATINOAMERICANO. ENTREVISTA A JOSÉ MANUEL DE PABLOS

José Luis Crespo Fajardo


En esta ocasión tenemos la oportunidad de entrevistar al profesor José Manuel de Pablos Coello, catedrático de periodismo de la Universidad de La Laguna (España) y editor de Revista Latina de Comunicación Social, una de las publicaciones electrónicas más acreditadas del mundo en su área, situada en el primer cuartil de Scopus en 2017.

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Buenos días, José Manuel. Ante todo, muchas gracias por aceptar compartir con nosotros tus conocimientos sobre e-revistas de investigación. En efecto, una cuestión que nos preocupa es la relativa a la publicación académica impresa respecto a la digital. La publicación digital está desbancando rápidamente a la impresa, y en realidad todo parecen ser ventajas en la edición electrónica. No obstante, desde tu punto de vista, ¿consideras que aún se puede advertir algún aspecto negativo o quizá algo que se sacrifica o se pierde en la inmaterialidad de la edición digital?

La publicación digital, sea científica o se trate de “prensa”, es la única que tiene futuro. En el caso de revistas científicas, son o deben ser gratuitas para el lector; están disponibles todos los días del año y todas las horas del día. Nunca había sucedido nada parecido en el mundo de la comunicación científica, de la comunicación en general. Hacer en el siglo XXI revistas en papel es un derroche y un sinsentido.

¿Cuál sería tu diagnóstico sobre las e-revistas de investigación en el ámbito latinoamericano? ¿Están en buena forma? ¿Las aqueja alguna dolencia endémica? ¿En qué tienen que superarse?

La superación siempre es posible. Las revistas han de innovar y ser cada día un mejor servicio público, porque la revista científica, que ha de ser no comercial, es o ha de plantearse como un servicio público, aunque se trate de una iniciativa personal o privada. Es de lamentar que no reciban los reconocimientos precisos por instituciones, que luego gastan millonadas de plata en multinacionales del sector.

¿Y cuáles serían las grandes diferencias de las e-revistas latinas con respecto a las anglosajonas, que son las que triunfan al hablar de índices de impacto?

Las publicaciones anglosajonas tienen la ventaja del idioma inglés y de su reconocimiento en el mundillo científico anglosajón. Es una gran diferencia, que solo se supera con calidad y tiempo. Otra cuestión son las revistas publicadas por multinacionales, que poco tienen que ver con las revistas clásicas o ‘normales’…

¿Qué opinas sobre los índices de impacto? ¿Qué una revista forme parte de Scopus o Journal Citation Reports es el mejor medidor de su calidad?

Esos grandes bancos de datos de artículos tienen la importancia que le dan las instituciones o gobiernos que les compran sus servicios. Estar en el primer cuartil de Scopus (como sucede ahora con nuestra revista) viene a ser un punto de distinción, pero no es el único. Tampoco estar significa calidad. Hay áreas muy reducidas, donde ‘destacar’ es más fácil que en un área de conocimiento mayor. En Valencia hay una revista que aparece en dos bases del ex ISI, pero en cinco años solo ha conseguido dos citas, según se aprecia en el listado mundial que realiza la Universidad de Granada y donde se ‘descubren’ estos detalles. Se trata de un caso bien diferente al de la revista de Economía Universia Business Review, que financia el Banco de Santander, con todo lo que ello implica y es fácil suponer.

La red y la calidad de crear una e-revista fomenta comportamientos antiéticos, como el surgimiento de las llamadas Predatory Journals, que son plataformas para exigir el pago de costos a los autores sin dar el servicio esperado. También han aparecido bases de datos engañosas, conocidas como Misleading metrics. ¿Cómo consideras que debería lucharse contra estas situaciones?

Con información. Y, claro está, con una información que llegue a las autoridades académicas, para que lo publicado en las revistas depredadoras o piratas no tenga valor alguno. Se advierte de forma muy sencilla, más allá de los listados oficiales de este tipo de basura científica: baste ver los “call for papers” que hacen y donde con toda claridad dice que publicar cuesta varios cientos de dólares y que se hace en cuestión de días. Lo penoso es que hay autores que caen en ese hoyo…

Para terminar, José Manuel, queríamos consultarte sobre tu posición ante el hecho de que algunos países, sobre todo los que están en vías de desarrollo, no puedan costear los altos montos económicos que exigen Elsevier y otras grandes editoriales comerciales para tener acceso a sus artículos científicos. A primera vista, parece una condena a los países pobres a no poder hacer investigación de calidad. ¿Qué crees que está sucediendo?

Sucede que las autoridades de esos países, de forma sumamente torpe, quieren seguir el camino de los países presuntamente ricos. Lo que tienen que hacer es establecer el sistema de acceso abierto como único método para evaluar la ciencia que se hace en sus territorios.

Agradecemos mucho tu amabilidad al brindarnos la oportunidad de conocer un poco más sobre la actualidad de las revistas electrónicas científicas. Esperamos que Revista Latina de Comunicación Social y todos los proyectos que has venido desarrollando en los últimos años, como el Congreso Latina de Comunicación Social y la iniciativa editorial Colección de Cuadernos Artesanos sigan su curso con la mayor excelencia. Te deseamos muchísima suerte.

Gracias a vosotros y suerte en vuestros proyectos. Me tenéis a vuestra disposición. Me gustaría ver revistas de países hermanos en las bases de revistas de mayor empaque internacional. Poco a poco lo iremos viendo, no me cabe duda.

Santa Cruz de Tenerife - Santa Ana de los Ríos de Cuenca
Octubre de 2017

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